Por María Elena Ferral
Papantla, Ver., 24 de Mayo.-Al no poder superar los
estragos de una enfermedad crónica degenerativa que le aquejaba y que casi lo
había hecho perder la vista, el militar retirado Felipe Genaro Balcázar
Sánchez, de 62 años, tomó una fatal determinación que ya con anterioridad había
advertido a sus familiares, al privarse de la vida en plena calle, al matarse con su propia arma, un revólver 38
especial, disparándose un tiro en la boca que le provocó la muerte casi de
manera instantánea, decisión que dejó plasmada en un recado póstumo dirigido a
sus familiares.
Los lamentables hechos se registraron poco después
del medio día, sobre la céntrica calle Emiliano Zapata # 201, altos, en el
barrio del Naranjo, a unos pasos de una escuela primaria, a donde hace unos
días llegó a vivir el ahora occiso, para pedir ayuda a sus familiares por la
enfermedad que le aquejaba y por lo cual le había manifestado a su cuñada Emma
Rico Trinidad, que “se pensaba matar para no seguir sufriendo por su escasa vista”,
padecimiento que cabe señalar, lo obligaba ya a utilizar un bastón, pero no
pensaron que fuera en serio tal amenaza.
El militar retirado, Felipe Genaro Balcázar Sánchez,
quien contaba con 62 años de edad y tenía su domicilio en la calle Emiliano Zapata
altos 201, departamento 20 de esta ciudad, llegó a esta ciudad hace unos veinte
días atrás, manifestándoles que venía enfermo y les pidió apoyo a sus
familiares más cercanos, por lo que se instaló cerca de la casa de su cuñada
Ema Rico Trinidad.
Este jueves,
salió a caminar a la calle, pero al regresar al departamento, de pronto
ante la mirada atónita de algunas personas que pasaban por el lugar, sacó de la
sobaquera que portaba su revólver calibre 38, lo llevó hasta su boca, y ya con
el cañón dentro, se dio el tiro, por lo que la bala salió por la parte
posterior de la cabeza y se alojó en la pared de los departamentos donde vivía,
los asustados vecinos, de inmediato pidieron el auxilio de la Cruz Ámbar, cuyos paramédicos
al mando de Ángel García de la
Cruz , acudieron y determinaron que el infortunado ex militar
ya no tenía signos vitales.
Para dar fe de los hechos, acudió el Agente Segundo
del Ministerio Público de este Distrito Judicial, Martín Hernández Vidaña,
quien tras las diligencias de rigor ordenó el traslado del cuerpo a un
anfiteatro, para la necropsia de rigor, sin embargo, ante la versión de al
menos dos testigos, se logró establecer la presunción de un suicidio, por lo
que el caso quedó cerrado y el cuerpo fue entregado a la hija del finado,
Jessica Ruth Balcázar Rico.

















